¿Qué es la influenza estomacal?
La influenza estomacal es una infección vírica que afecta al
estómago y al intestino delgado. También se la llama
gastroenteritis vírica. La enfermedad por lo general es breve, con
1 a 3 días de duración.
¿Cómo ocurre?
La gastroenteritis puede ser causada por muchos virus distintos,
como los rotavirus, los adenovirus y los virus de Norwalk. La
gastroenteritis se produce al tragar uno de estos virus. Los
fluidos corporales de las personas infectadas contienen el virus,
a veces aun antes de que aparezcan sus síntomas. El virus puede
diseminarse por contacto directo con una persona infectada (por
ejemplo, al darse un beso o dar la mano) o al compartir alimentos,
bebidas o los cubiertos de la comida.
El virus penetra en el estómago y el intestino e inflama el
recubrimiento de estos órganos. Como resultado, el estómago y el
intestino temporalmente no pueden realizar sus funciones normales.
El virus también puede hacer que los alimentos pasen más
rápidamente a través de su tracto gastrointestinal (GI).
Algunas bacterias, parásitos, medicamentos u otros problemas
médicos pueden causar infecciones con síntomas similares a la
influenza estomacal. Si sus síntomas son particularmente severos o
duran más que unos pocos días, su profesional médico puede
determinar si la diarrea es causada por algo que no sea un virus.
¿Cuáles son los síntomas?
Cuando usted padece de influenza estomacal, puede presentar uno o
más de los siguientes síntomas:
- náuseas
- vómitos
- retorcijones en el estómago
- diarrea
- fiebre moderada
- fatiga
- escalofríos
- pérdida del apetito
- dolores musculares.
La enfermedad puede desarrollarse en unas horas o puede comenzar
repentinamente con dolor de estómago, vómitos o diarrea.
¿Cómo se diagnostica?
Su profesional médico examinará sus síntomas. El o ella puede
hacerle un examen y ordenar análisis de laboratorio para descartar
otras enfermedades más graves, como la apendicitis, y para
detectar complicaciones como la deshidratación.
¿Cómo se trata?
Lo más importante es dejar descansar al estómago y los intestinos.
Usted puede hacer esto primero dejando de comer sólidos y bebiendo
solamente líquidos cristalinos. Un poco más tarde podrá comer
alimentos blandos fáciles de digerir.
Si estuvo vomitando mucho, lo mejor es tomar sorbos pequeños de
líquido con mucha frecuencia. Tomar demasiado de golpe, aun una
onza o dos, podría provocar más vómitos.
Los líquidos que elija son importantes. Si lo único que puede
tomar sin vomitar es agua, está bien. Sin embargo, si ha estado
vomitando a menudo o por mucho tiempo, debe reemplazar los
minerales, sodio y potasio que se eliminan al vomitar. Pregúntele
a su profesional médico qué bebidas deportivas u otras bebidas
orales de rehidratación puede tomar para reemplazar estos
minerales.
Otros líquidos cristalinos que puede tomar son: té ligero y jugo
de manzana. También puede tomar bebidas gaseosas sin cafeína (como
7-UP) que hayan perdido el gas (no estén gasificadas). Puede ser
más fácil digerir los líquidos fríos. Evite los líquidos ácidos
(como el jugo de naranja) o aquellos que contengan cafeína (como
el café) o que sean muy carbonatados. No tome leche hasta que haya
parado la diarrea.
Puede comenzar a comer alimentos blandos cuando haya estado sin
vomitar por varias horas y pueda tomar líquidos cristalinos sin
sentirse mal. Las galletas saladas, el pan tostado, los fideos sin
aderezo, gelatina, huevos, el puré de manzana y los plátanos son
buenas opciones para empezar. Evite los alimentos que sean ácidos,
muy sazonados, grasosos o fibrosos (carnes, granos gruesos,
verduras) y los productos lácteos. Puede comenzar a comer
nuevamente estos alimentos a los 3 días aproximadamente, cuando
hayan desaparecido todos los síntomas de la enfermedad.
Algunas veces el tratamiento incluye medicamentos recetados para
evitar las náuseas y los vómitos o la diarrea. Se puede tratar la
diarrea con medicamentos de venta libre que pueden ser muy
efectivos. Si decide usarlos, tome solamente la dosis recomendada
en el envase. Si tiene problemas crónicos de salud, consulte
siempre con su profesional médico antes de usar un medicamento
contra la diarrea.
Si ha estado vomitando por más de un día o ha tenido diarrea por
más de 3 días, llame a su profesional médico. Puede que necesite
que lo examinen para descartar problemas más serios y para
detectar si hay deshidratación. También puede necesitar que le
hagan análisis de laboratorio para determinar si son bacterias o
gérmenes como la giardia los causantes de la enfermedad.
La deshidratación es una complicación potencialmente seria de la
influenza estomacal. Puede ocurrir si su cuerpo pierde demasiado
líquido a causa de los vómitos o la diarrea. Si se encuentra
gravemente deshidratado, puede que necesite que le inyecten
líquidos por vía intravenosa. En los niños y ancianos, la
deshidratación rápidamente puede poner la vida en peligro.
¿Cuánto durarán los efectos?
La influenza estomacal rara vez dura más de 1 a 3 días. Sin
embargo, pueden pasar de 1 a 2 semanas antes de que sus hábitos
intestinales vuelvan completamente a la normalidad.
¿Cómo puedo cuidarme?
- Descanse su estómago y sus intestinos siguiendo los consejos
anteriores, pero evite deshidratarse tomando la cantidad
suficiente de líquido. Mientras esté en la fase de la
enfermedad en que vomita mucho, tome sólo pequeñas cantidades
de líquido, pero hágalo con frecuencia.
- No tome aspirina, ibuprofeno (ibuprofen) u otros medicamentos
antiinflamatorios (NSAIDs) sin consultar primero con su
profesional médico.
- Llame a su profesional médico si:
- Sus síntomas empeoran.
- Sigue teniendo síntomas severos por 1 ó 2 días, o
simplemente no mejora después de unos pocos días.
- Desarrolla síntomas que no son normalmente causados por la
influenza estomacal, tales como sangre en su vómito,
diarrea con sangre o dolor agudo de estómago.
¿Qué puedo hacer para ayudar a evitar la influenza estomacal?
La única manera y la más fácil de evitar la propagación de la
influenza estomacal es lavarse las manos frecuentemente y
meticulosamente. Además, evite el contacto con los fluidos
corporales de una persona infectada, incluyendo la saliva. No
comparta alimentos con alguien que tiene influenza estomacal.
Este material se revisa periódicamente y está sujeto a cambios
en la medida que aparezca nueva información médica. Se proporciona
sólo para fines informativos y educativos, y no pretende
reemplazar la evaluación, consejo, diagnóstico o tratamiento médico
proporcionados por su profesional de atención de la salud.
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