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La diabetes y su hijo: Cómo administrar inyecciones de insulina

La glucosa es el combustible que el cuerpo toma de los alimentos para convertirlo en energía; este combustible se quema con la ayuda de la insulina. Si su hijo tiene diabetes, significa que su cuerpo no está produciendo toda la insulina que necesita. Sin insulina, el niño no tendrá energía; por esto, es necesario reponer la insulina que le falta. La insulina no se puede tomar por la boca porque los ácidos del estómago la destruyen antes de que llegue al torrente sanguíneo; por esta razón, es preciso administrarla inyectándola en el cuerpo. Al principio, quizás usted y su hijo sientan temor con la idea de tener que inyectar insulina. Pero el equipo de atención médica de su hijo les ayudará y enseñará a administrar las inyecciones de insulina. Si su hijo es mayor e independiente, quizás quiera encargarse de controlar sus propias inyecciones. En este caso, usted tendrá que seguir pendiente del niño para cerciorarse de que se inyecte la cantidad correcta de insulina.

Tipos de insulina

Existen muchos tipos de insulina. Su hijo usará los siguientes tipos:

  • Insulina de acción rápida. La insulina de acción rápida debe administrarse con las comidas; adminístrela a su hijo en un plazo de 15 minutos antes de que coma. 

  • Insulina de acción intermedia. La insulina de acción intermedia tarda más en comenzar a surtir efecto que la insulina de acción rápida, pero permanece más tiempo en el torrente sanguíneo de su hijo.

  • Insulina de acción prolongada. La insulina de acción prolongada se encuentra permanentemente en el torrente sanguíneo de su hijo.  Esta insulina ayuda a mantener los niveles adecuados de azúcar en la sangre por largos períodos. 

A veces se mezclan distintos tipos de insulina entre sí y se administran al mismo tiempo. El equipo de atención médica de su hijo le dirá qué es lo más adecuado para el niño.

Selección del lugar de inyección

La rapidez con que la insulina surte efecto depende del lugar donde se pone la inyección. El cuerpo usa la insulina de forma óptima cuando la recibe por inyección en el tejido graso situado justo debajo de la piel. La insulina actúa más rápido cuando se inyecta en el abdomen, porque allí hay más grasa que en otras zonas del cuerpo. (Inyecte en el abdomen cuando necesite bajar un alto nivel de azúcar en la sangre.) Otros lugares para la inyección son la parte superior y posterior de los brazos, las nalgas y los lados superiores y exteriores de los muslos. Otras cosas que debe tener en mente al seleccionar el lugar de la inyección son:

  • Alterne el lugar de la inyección cada vez para evitar problemas en la piel.

  • Tenga un método sistemático para saber dónde puso la inyección la vez anterior y use todos los lugares de la misma zona antes de pasar a la siguiente. Pida al equipo de atención médica del niño que le enseñe a hacer esto.

  • Deje cerca de 1 pulgada (2.5 cm) de espacio entre los lugares de las inyecciones.

  • Absténgase de poner inyecciones en la zona de 2 pulgadas (5 cm) que rodea al ombligo.

  • No ponga inyecciones en una zona de piel rota o con cicatrices, ni en verrugas o vasos sanguíneos abiertos (magulladuras moradas).

  • No ponga inyecciones en una extremidad que su hijo usará para hacer ejercicio. Por ejemplo, no ponga inyecciones en las piernas de un corredor porque la insulina se absorberá demasiado rápidamente durante el ejercicio. 

Cómo usar una jeringa

Mídale SIEMPRE el nivel de azúcar en la sangre a su hijo antes de inyectarle la insulina. Las lecturas de azúcar en la sangre le ayudan a decidir cuánta insulina debe administrar. Cuando inyecte la insulina, asegúrese de administrarla en la grasa debajo de la piel. La mayoría de las personas con diabetes se inyectan mediante una jeringa. Para inyectar la insulina con una jeringa, siga estos pasos:

Paso 1: Los preparativos

  • Reúna sus materiales. Necesitará lo siguiente:

    • Una jeringa nueva

    • Insulina

    • Toallitas con alcohol

    • Recipiente especial para desechar la jeringa usada (recipiente para objetos afilados). Podrá conseguir un recipiente para artículos afilados en farmacias o tiendas de materiales médicos. También puede usar un envase vacío de detergente para ropa o cualquier otro recipiente no perforable con tapa.

  • Lávese las manos. Use agua tibia y jabón.

  • Limpie el frasco de insulina. Pásele una toallita con alcohol al tapón de goma.

  • Prepare la insulina. Si su hijo usa insulina turbia, haga girar el frasco unas 20 veces entre las manos; no agite la insulina. Tampoco use insulina fría; en vez de ello, guarde un frasco a temperatura ambiente y el resto en el refrigerador. 

Paso 2: Preparación de la jeringa

  • Retire la jeringa de su envase.

  • Quítele la tapa a la aguja.

  • Aspire aire al interior de la jeringa. Tire del émbolo hacia atrás para introducir aire en la jeringa. Tire del émbolo hasta llegar a la marca (línea) que corresponde al número de unidades de insulina que desee inyectar. NOTA: la marca más cercana a la aguja en el cilindro de la jeringa es 0 (no 1).

  • Inyecte aire en el frasco de insulina.   Sostenga el frasco sobre una superficie plana con una sola mano. Con la otra mano, sujete la jeringa en posición recta y totalmente vertical hacia arriba y hacia abajo. Empuje lentamente el émbolo hacia adentro para inyectar aire en el frasco. (La inyección de aire facilitará la extracción de la insulina.)

  • Coloque la jeringa y el frasco cabeza abajo. Mantenga la aguja dentro del tapón. Invierta la jeringa y el frasco de modo que el frasco quede en la parte superior y la jeringa hacia abajo. Tenga cuidado de no doblar la aguja al voltear el frasco de insulina.

  • Aspire la insulina al interior de la jeringa. Mantenga la punta de la aguja por debajo del nivel de la insulina dentro del frasco. Quizás necesite tirar de la aguja ligeramente hacia afuera. (Esto impide que el aire entre en la jeringa.) Tire lentamente del émbolo hacia atrás para aspirar el número de unidades de insulina que desee inyectar.

  • Revise si hay burbujas de aire. Mientras la aguja se encuentre todavía en el tapón, dé unos golpecitos suaves a la jeringa. Las burbujas de aire se moverán a la parte superior de la jeringa. Empuje el émbolo levemente para expulsar las burbujas de aire de vuelta al interior del frasco de insulina. (Otra manera de expulsar las burbujas de aire es empujar lentamente toda la insulina de vuelta al frasco y aspirar nuevamente la cantidad completa. Esta vez, tire del émbolo aún más suavemente para evitar que se formen burbujas de aire.)

  • Saque la aguja del frasco de insulina.

Paso 3: Administración de la inyección

  • Limpie el lugar de la inyección. Use una toallita con alcohol para limpiar la zona de la piel donde va a poner la inyección. Deje que la zona se seque al aire. La inyección producirá ardor si la piel sigue húmeda con alcohol. 

  • Pellizque una pulgada de piel. Estire cerca de 1 pulgada de piel hacia arriba; pellizque la piel suavemente, sin apretarla. Esto se hace para evitar que la inyección se aplique dentro del músculo, lo cual es doloroso.

  • Introduzca la aguja. Introduzca la aguja en la piel según las instrucciones del equipo de atención médica de su hijo. Sostenga la aguja en el ángulo que le hayan indicado y empújela hasta que deje de verse.

  • Inyecte la insulina. Empuje lentamente el émbolo hasta que la jeringa esté vacía. Cuente hasta 5 antes de sacar la aguja.

Paso 4: Extracción de la aguja

  • Saque la aguja de la piel.

  • Observe el lugar de la inyección por si hubiera fugas de insulina y sangrado. Si el lugar sangra, frótelo suavemente con un algodón o pañuelito de papel. Si hay fugas de insulina, pida al equipo de atención médica de su hijo que revise su técnica de inyección en la próxima cita del niño.

Paso 5: Después de la inyección

  • Coloque la jeringa en el recipiente para objetos afilados. No ponga jeringa en cualquier parte ni le vuelva a poner la tapa; Nunca la tire en los desechos normales, ya que la persona que saca la basura o la recoge de su casa podría pincharse con la aguja.

  • Asegúrese de que su hijo coma en los 15 minutos siguientes a la inyección de insulina de acción rápida (el tipo que se usa antes de las comidas).

Cómo usar las plumas de insulina

Para administrar insulina también pueden usarse unas plumas de inyección. Estos utensilios facilitan la medición de la insulina y los preparativos para la inyección; por esta razón, las plumas tienden a usarse más a menudo cuando el niño está fuera de su casa. Las plumas de inyección se parecen a los bolígrafos que se usan para escribir. Y al igual que un bolígrafo normal contiene repuestos con tinta, las plumas de insulina contienen cartuchos de esta hormona. Cada vez que se va a administrar una inyección de insulina, se enrosca una aguja nueva a la pluma. Cuando se pone la inyección, la insulina sale de la punta de la aguja de la misma forma que la tinta sale de un bolígrafo al escribir. Existen varios tipos diferentes de plumas de insulina; el equipo de atención médica de su hijo le dirá el tipo más adecuado para el niño. Además, las plumas vienen con instrucciones detalladas del fabricante que le servirán de guía.

Consejos para el uso de plumas

  • Lávese las manos y limpie el lugar de la inyección con agua y jabón o una toallita con alcohol antes de administrar la insulina. Esta limpieza ayuda a impedir que el lugar se infecte.

  • Use una nueva aguja cada vez.

  • No deje nunca la aguja puesta en la pluma de insulina cuando no la esté usando.

  • Antes de poner la inyección, dé unos golpecitos suaves a la aguja con la punta de un dedo para eliminar cualquier burbuja de aire. Luego pruebe la pluma presionando hasta el fondo el botón de inyectar. Al hacer esto, la insulina debe salir por la aguja. Si no sale, revise otra vez si hay burbujas. Luego vuelva a probar. Si no sale insulina después de tres intentos, empiece otra vez el proceso con una nueva aguja.

  • Empuje el botón por completo, luego cuente hasta 10 mientras inyecta la insulina (las plumas tardan más tiempo que las jeringas en administrar la insulina).

Cómo guardar la insulina

  • La insulina debe mantenerse fría para que funcione adecuadamente. Guarde los frascos sin abrir en el refrigerador. Un frasco abierto puede guardarse a temperatura ambiente (como la que hay en el mostrador o la encimera de la cocina). Pero no permita que la insulina se caliente demasiado. Siempre manténgala por debajo de los 86°F ¡y nunca la deje congelarse!

  • Cada frasco de insulina tiene una fecha de vencimiento. Siempre tire la insulina cuya fecha de vencimiento haya pasado, esté o no abierta. (Esto es porque la insulina vieja puede no funcionar tan bien).

  • Además de tener en cuenta la fecha de vencimiento, la insulina debe ser utilizada dentro de los 28 días siguientes de haber abierto el frasco. Como recordatorio, anote en el frasco la fecha en que lo abrió. Incluso si no lo ha usado todo, después de 28 días tire el frasco y abra uno nuevo.

  • Cuando se encuentre fuera de casa, asegúrese de que su niño lleve su insulina y suministro de jeringas en una bolsa por separado.

  • Si tiene preguntas sobre cómo utilizar o guardar la insulina, pregúntele al equipo de atención médica de su niño.

Para superar el miedo a las inyecciones

Es posible que las inyecciones le causen dificultades tanto a usted como a su hijo; pero hay varias cosas que puede hacer para facilitar el proceso. Para calmar los temores de su hijo:

  • Trate a las inyecciones como parte de la rutina normal.

  • Elogie a su hijo por no demorar la inyección o buscar excusas. Si su hijo siente la necesidad de quejarse, déle tiempo para hacerlo después de ponerle la inyección.

  • Si su hijo le tiene un temor desmedido a las agujas, hable con su equipo de atención médica para que le ayuden a calmar el miedo del niño a las inyecciones.

El papel de su hijo

No obligue nunca a su hijo a ponerse las inyecciones a sí mismo; deje que el niño le informe que está listo. A medida que su hijo crece, es posible que quiera ayudarlo a poner las inyecciones; simplemente asegúrese de que el niño quiere ponerse las inyecciones por decisión propia. Para que su hijo vaya aprendiendo a ponerse las inyecciones, deje que el niño:

  • Calcule cuánta insulina debe ponerse.

  • Elija los lugares de la inyección.

  • Aspire la insulina al interior de la jeringa.

  • Empuje el émbolo para inyectarse la insulina.

  • Practique ponerle inyecciones a una naranja.

Consejos para la inyección

  • Consulte con el equipo de atención médica de su hijo sobre aparatos que ocultan la aguja de la vista del niño.

  • Mantenga sana la piel poniendo las inyecciones en un lugar distinto cada vez. Esto impide que la piel forme cicatrices, lo cual puede dificultar que la insulina funcione como debe. Además, no ponga nunca inyecciones en verrugas, cortadas, cicatrices o vasos sanguíneos abiertos (magulladuras moradas).

  • Consulte con su proveedor de atención médica sobre la posibilidad de inyectarse solución salina estéril a sí mismo, para experimentar lo que se siente con la inyección de insulina.

Recursos

Para obtener más información sobre la diabetes, visite los siguientes sitios en Internet:

  • American Diabetes Association www.diabetes.org

  • Children with Diabetes www.childrenwithdiabetes.com

  • Juvenile Diabetes Research Foundation www.jdrf.org

NOTA: Esta hoja no contiene toda la información que usted requiere para prestarle cuidados a su hijo con diabetes. Consulte con el equipo de atención médica de su hijo para obtener más información.

 

 
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