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Cómo tratar la hepatitis C: Medicamentos

Para tratar la hepatitis C se utilizan dos medicamentos que ayudan a su cuerpo a combatir el virus de la hepatitis C (VHC). El tratamiento requiere de tiempo y dedicación. En algunos casos, el tratamiento elimina completamente el VHC del cuerpo.

Hombre sentado en el borde de la cama, tomando una pastilla. Hay frascos de pastillas y una jeringa en la mesa de noche.

Medicamentos

  • El interferón es una proteína que ayuda al sistema inmunológico a centrarse en el VHC. Este medicamento se inyecta una o más veces por semana durante un período de 12 meses. A la mayoría de las personas se le enseña cómo ponerse estas inyecciones en casa.

  • La ribavirina hace que sea más difícil que el VHC se reproduzca dentro del cuerpo. Estas pastillas a menudo se toman junto con el interferón a fin de lograr que el tratamiento sea más eficaz. Las pastillas se toman dos veces al día durante 12 meses.

Efectos secundarios

El tratamiento de la hepatitis C puede producir efectos secundarios tales como:

  • Síntomas gripales. Entre los síntomas se encuentran la fiebre, trastorno estomacal, dolor de cabeza, cansancio y falta de apetito.

  • Depresión. Esto es más probable que ocurra si usted tiene un historial de enfermedades mentales o depresión.

  • Anemia (tener menos glóbulos rojos de lo normal). Es posible que se sienta débil y que le salgan moretones más a menudo. La anemia puede poner en peligro la vida de aquellos pacientes que padezcan de enfermedades cardiacas o de los vasos sanguíneos (vasculares).

  • Defectos de nacimiento. El tratamiento de la hepatitis C no debe realizarse durante el embarazo ni justo antes del parto.

  • Otros efectos secundarios. Entre éstos se pueden mencionar los cambios de temperamento, las erupciones en la piel, los problemas de la tiroides, la tos y las dificultades respiratorias.

Seguimiento

A fin de obtener mejores resultados, manténgase en contacto con su médico durante el tratamiento y después del mismo. Esto puede significar:

  • Hacerse pruebas de sangre durante el tratamiento para determinar cómo está respondiendo su cuerpo.

  • Seguir las indicaciones del médico. Es posible, por ejemplo, que tenga que cambiar su dosis según la manera como esté funcionando el tratamiento.

  • Hacerse una prueba de sangre aproximadamente seis meses después de concluir el tratamiento. Esto sirve para determinar la presencia de VHC en su cuerpo. Si se detecta el VHC, trate de no desanimarse. Es posible que el tratamiento haya reducido el progreso de la lesión del hígado.

 

 

 

 
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