El diagnóstico de las hemorroides - Fairview Health Services
 
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El diagnóstico de las hemorroides

Para hacer el diagnóstico, el médico descartará otras afecciones y determinará la gravedad de las hemorroides. Después de la evaluación, el médico le ayudará a escoger el plan de tratamiento más adecuado para usted.

Antecedentes clínicos

Conocer sus antecedentes clínicos ayudará al médico a saber más sobre su salud en general y el origen de sus síntomas. Para este fin, el médico le hará preguntas sobre sus hábitos intestinales y su dieta, la frecuencia con que hace ejercicio, y si toma algún medicamento. Asegúrese de mencionar si alguno de sus familiares ha tenido cáncer o pólipos en el colon.

Hombre acostado de lado sobre una camilla. Hay dos proveedores de atención médica de pie junto a la mesa. Chequeo médico

Durante el chequeo le pedirán que se acueste sobre una mesa de exploración, y le harán varios exámenes para ver si tiene hemorroides hinchadas u otros problemas. El chequeo lleva solo unos minutos y no suele ser doloroso.

  • El examen visual permite revisar la piel exterior del ano.

  • El tacto rectal se usa para detectar hemorroides u otros problemas en el conducto anal; este examen se realiza con un dedo enguantado y lubricado.

  • El examen anoscópico se efectúa con un tubo de observación especial denominado “anoscopio”, que permite al médico mirar el interior del conducto anal.

Clasificación de las hemorroides

A partir de los resultados del chequeo, su médico podría clasificar las hemorroides internas en grados que dependen de la gravedad de los síntomas.

  • Hemorroides de grado I: no sobresalen del ano. Aunque pueden sangrar, del resto ocasionan pocos síntomas.

  • Hemorroides de grado II: sobresalen del ano durante la evacuación, pero se reducen y entran nuevamente en el conducto anal cuando se deja de pujar.

  • Hemorroides de grado III: sobresalen en estado normal o al pujar. No se reducen por sí mismas, pero pueden reintroducirse manualmente en el conducto anal.

  • Hemorroides de grado IV: sobresalen y no se pueden reducir en absoluto; además, también pueden ser dolorosas y requerir tratamiento sin demora.

El embarazo y las hemorroides

A muchas mujeres les salen hemorroides durante el embarazo y el parto, probablemente por la presión ejercida en la pelvis y los cambios hormonales. En la mayoría de los casos, las hemorroides desaparecen por su cuenta con el tiempo. Mientras tanto, hable con su médico para que le aconseje maneras de aliviar los síntomas.

 

Otros problemas anales

A continuación se describen otros problemas comunes que pueden causar síntomas parecidos a los de las hemorroides. Su médico le explicará sus opciones de tratamiento.

  • Una fisura es un pequeño desgarro o grieta en el revestimiento del ano, que puede ser provocada por el paso de heces duras, diarrea o inflamación de la zona rectal. Las fisuras pueden sangrar y producir evacuaciones dolorosas.

  • Un absceso es una glándula infectada en el conducto anal, la cual se hincha y suele producir dolor.

  • La fístula es un conducto anormal que puede formarse cuando se drena un absceso anal. El conducto puede persistir incluso después de que desaparece el absceso. Las fístulas no suelen ser dolorosas, pero pueden producir secreciones en el punto donde se unen a la piel.

 

 

 
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