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Doctors and providers who treat this condition

  

Dolor abdominal en los niños

Los niños suelen quejarse de dolor en “la barriga”. Este dolor tiene lugar en el vientre o área intestinal, llamada también abdomen. El dolor abdominal es muy común en los niños, y en muchos casos la causa no es grave. Pero en ciertas ocasiones el dolor de vientre puede ser síntoma de un problema serio como la apendicitis, por lo que es importante saber cuándo hay que solicitar ayuda.

Niño afligido que se aprieta el estómago.Causas del dolor abdominal

El dolor abdominal en los niños puede ser debido a muchas causas. Cualquier tipo de problema en el estómago o en el intestino puede provocar dolor abdominal. Entre los problemas comunes se encuentran el estreñimiento, la diarrea y los gases. La apendicitis (infección del apéndice) casi siempre produce dolor. Una infección en la vejiga o en el tracto urinario, o incluso en la garganta o en los oídos, puede producirle al niño dolor abdominal. Y comer demasiado, o comer alimentos en mal estado o difíciles de digerir, también puede producir dolor abdominal. Para algunos niños, el estrés o la inquietud sobre un acontecimiento importante que se acerca, como por ejemplo un examen, puede hacer que sientan realmente dolor en el abdomen.

Cuándo debe llamar al médico

Los niños pueden quejarse de dolor de vientre por muchas razones. En muchos casos el dolor puede aliviarse dejando que el niño descanse y tranquilizándolo. Pero llame al médico si el niño tiene cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Dolor abdominal que dura más de 1 hora(s).

  • El niño menor de 3 meses tiene temperatura rectal de 100.4 ºF (38 ºC) o más alta

  • El niño de  3 a 36 meses tiene temperatura rectal de 102 ºF (39 ºC) o más alta

  • El niño de cualquier edad tiene temperatura de 103 ºF (39.4 ºC) o más alta

  • Fiebre que dure más de 24 horas en un niño menor a 2 años o 3 días en un niño mayor a 2 años

  • Su hijo ha tenido convulsiones causadas por la fiebre.

  • Vómito o diarrea que dura más de 6 horas.

  • No logra retener ni siquiera pequeñas cantidades de líquido.

  • Dolor al orinar.

  • Dolor en un área específica, especialmente en la parte inferior derecha del abdomen.

Llame al 911 o vaya a la sala de emergencias si el niño:

  • Tiene fiebre que sobrepasa los 104°F.

  • Tiene sangre o pus en el vómito o en la diarrea, o bien tiene vómito de color verde.

  • Muestra señales de hinchazón en el abdomen.

  • Encorva repetidamente la espalda o se dobla acercando las rodillas hacia el pecho.

  • Tiene dolor fuerte o que aumenta de intensidad.

  • Parece estar anormalmente soñoliento, apático o debilitado.

  • Es incapaz de caminar.

Tratamiento del dolor abdominal

Si el niño necesita atención médica, el médico que lo examine tratará de determinar la causa del dolor. Ciertas causas, como la apendicitis o el bloqueo del intestino, pueden requerir tratamiento de emergencia. Otros problemas pueden tratarse mediante descanso, líquidos o medicamentos. Si el médico no logra determinar una causa física para el dolor del niño, es posible que pueda ayudarle a descubrir otros factores, como el estrés o la inquietud, que tal vez sean la causa de que se sienta mal. En casa, usted puede ayudar al niño a sentirse mejor, haciendo lo siguiente:

  • Tome la temperatura del niño cada 4–6 horas.

  • Acueste al niño boca abajo si parece que está teniendo dolor por gases.

  • Si el niño tiene diarrea y tiene hambre, dele solamente alimentos suaves y fáciles de digerir, como bananas, arroz, puré de manzanas o pan tostado.

  • No le dé alimentos fritos, comida rápida o productos lácteos hasta que el niño se sienta mejor.

  • Asegúrese de que el niño tome los medicamentos recetados siguiendo las instrucciones del médico. Consulte con el médico antes de darle al niño cualquier tipo de medicamento sin receta.

Prevención del dolor abdominal

Si el niño tiene tendencia al dolor abdominal, los siguientes consejos pueden ser útiles:

  • Anote en qué momentos el niño tiene dolor y los alimentos relacionados con el dolor.

  • Limite la cantidad de dulces y bocados entre comidas (snacks) que come el niño. Dele de comer abundantes frutas, verduras y granos integrales.

  • Limite la cantidad de comida que le da al niño de una sola vez (para evitar que coma demasiado).

  • Intente eliminar los productos lácteos (como la leche y el queso) de la dieta del niño.

  • Asegúrese de que el niño se lave siempre las manos antes de comer.

  • No permita que el niño coma justo antes de acostarse.

  • Hable con el niño para saber qué cosas le están produciendo inquietud o ansiedad.

 

 
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