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Contracción térmica para reparar lesiones del ligamento cruzado anterior

El ligamento cruzado anterior (abreviado ACL por sus iniciales en inglés) es una banda de tejido resistente y fibroso que estabiliza la rodilla. Las lesiones al ACL son muy comunes, especialmente entre los atletas. En la mayoría de los casos, la lesión se produce cuando la rodilla sobrepasa su amplitud normal de movimiento; exceder estos límites puede estirar o desgarrar el ligamento, de forma parecida a como se deshilachan las fibras de una cuerda. La lesión puede producir dolor, hinchazón y una sensación de que falla la rodilla. Un tratamiento denominado “contracción térmica” puede ayudar a reparar el ACL.

Vista frontal de la articulación de la rodilla, en donde se ve el ligamento cruzado anterior roto. Tratamiento por contracción térmica

El calor aplicado a ciertas partes del ACL hace que se contraigan, lo cual tensa el ligamento y le permite estabilizar mejor la articulación. La contracción térmica se realiza durante un procedimiento artroscópico, usando un tubo largo, delgado e iluminado (denominado “artroscopio”) para mirar y operar en el interior de la rodilla.

  • Antes del procedimiento: Siga las instrucciones de su cirujano sobre cómo prepararse para el procedimiento. Quizás le indiquen que deje de comer y beber a partir de la medianoche anterior al procedimiento. Cuando llegue al hospital o centro quirúrgico, se cambiará para ponerse una bata hospitalaria. Le darán medicamentos para que se relaje. Usted podría estar parcialmente despierto o totalmente dormido durante el procedimiento.

  • Durante el procedimiento: Le hacen una pequeñas incisiones alrededor de la rodilla, y a través de ellas le introducen el artroscopio y los instrumentos quirúrgicos. En un monitor aparecen imágenes ampliadas de su articulación de rodilla. Para realizar la contracción térmica, el cirujano introduce en la articulación una sonda que calienta partes específicas del ACL. Cuando se enfrían, estas partes se contraen alrededor de la articulación y la mantienen en su posición más eficazmente.

  • Después del procedimiento:Regresará a su casa el día del procedimiento, o bien pasará 1 noche en el hospital. Le asignarán un programa de rehabilitación con ejercicios y fisioterapia para fortalecerle la rodilla. El programa puede continuar por 3–6 meses.

Riesgos y complicaciones de la contracción térmica:

  • Infección

  • Lesiones a los nervios

  • Incapacidad de tensar el ACL

  • Reaparición del estiramiento o desgarro del ACL

  • Limitaciones de la amplitud de los movimientos

 

Llame a su médico si tiene:

  • Dolor o hinchazón cada vez mayores

  • Falta de sensibilidad o movimiento en la rodilla

  • Fiebre de más de 101°F o escalofríos

 

 
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