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Doctors and providers who treat this condition

  

Recuperación de una laminectomía o laminotomía

Probablemente sentirá algo de dolor justo después de la operación. Para lograr el máximo alivio, conteste con sinceridad cuando se le pida que describa la magnitud de su dolor. Sus proveedores de atención médica le ayudarán a levantarse y dar los primeros pasos; también le enseñarán a despejarse los pulmones.

El control del dolorHombre en bata de hospital utilizando un espirómetro.

Al principio podrían ponerle calmantes para el dolor por sonda intravenosa (IV) o por inyección. Es probable que sienta algo de dolor incluso bajo el efecto de los calmantes; esto es normal. Si los medicamentos no le alivian el dolor, no repare en decírselo a la enfermera.

La PCA le da el control

En la analgesia controlada por el paciente (PCA, por sus siglas en inglés), el calmante para el dolor se envía por una línea IV cada vez que se aprieta el botón de una bomba; a fin de lograr un alivio constante del dolor, sólo usted debe apretar este botón. Para su seguridad, las bombas cuentan con funciones especiales que limitan la cantidad de medicamento que usted puede recibir.

Levantarse y caminar

Para reducir algunos riesgos quirúrgicos como los coágulos de sangre, tal vez lo pongan a caminar unas horas después de la operación. Aunque le resulte complicado caminar con la sonda IV y la bomba PCA puestas, no se preocupe: un proveedor de atención médica le ayudará.

Para despejar los pulmones

Cualquier cirugía conlleva el riesgo de que se acumule líquido en los pulmones. Para despejarse los pulmones y prevenir la neumonía, respire hondo y tosa a menudo, al menos unas cuantas veces cada hora. Un terapeuta de la respiración o enfermera puede enseñarle a usar un espirómetro incentivador, una máquina que le ayuda a inspirar y espirar correctamente.

 

 
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