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Doctors and providers who treat this condition

  

Después de una timpanostomía (tubos en los oídos)

La audición de su hijo debería mejorar una vez que se le coloquen los tubos. Para aprovechar al máximo el procedimiento, haga las visitas de control según las instrucciones del médico de su hijo. En algunos casos, los problemas de oído pueden continuar. Sin embargo, usted puede ayudar a prevenir las infecciones cuidando bien de los oídos.

Un bebé varón está sentado en una camilla y hay una mujer cerca de pie. Un proveedor de atención médica está utilizando un instrumento para mirar dentro de la oreja del niño.

Visitas de control

  • Es posible que su médico desee examinar a su hijo poco tiempo después de la cirugía. En esa visita de control se verifica que los tubos permanezcan en su lugar y que los oídos de su hijo estén sanando.

  • Luego del control inicial, es posible que el médico desee revisar a su hijo con una frecuencia de entre 2 y 6 meses. Haga todo lo posible por ir a esas consultas, ya que es la única manera de asegurarse de que los tubos permanecen en su lugar y se mantienen abiertos.

  • La mayoría de los tubos se mantienen en su lugar por un período de 6 a 18 meses, y algunos duran más tiempo. La duración del tubo con frecuencia depende del crecimiento de su hijo. La mayoría que se salen por sí mismos y, en casos poco frecuentes, es necesario que los quite el médico.

Menos problemas

  • A pesar de los tubos, es posible que su hijo de todos modos tenga infecciones agudas. El mal humor, la supuración del oído y la fiebre son todas claves que le indicarán que debe llamar al médico. Sin embargo, mientras los tubos estén funcionando, probablemente tendrá menos problemas y se recuperará más rápido.

  • Si de todos modos se presenta una infección, probablemente responderá a gotas para los oídos con antibiótico. En casos de mayor gravedad, es posible se necesiten antibióticos orales (tomados por boca). Asegúrese siempre de que su hijo tome la totalidad de los medicamentos que le recetaron. De lo contrario, no harán efecto. Use únicamente las gotas para los oídos que le recete el proveedor de atención médica de su hijo.

El cuidado de los oídos

  • Pregunte al médico si los oídos de su hijo deben estar protegidos del contacto con el agua. Algunos médicos recomiendan que los niños que tienen tubos usen tapones para los oídos mientras nadan y se bañan si van a sumergir la cabeza en el agua.

  • Asegúrese de que su hijo no se sumerja en el agua y que no nade por debajo de la superficie en aguas profundas. La presión que soportan los oídos en estas condiciones pueden forzarlos.

  • No use alcohol ni gotas para los oídos mientras los tubos estén colocados.

  • Enseñe a su hijo a no usar hisopos de algodón. Si no se usan con cuidado, pueden tapar los tubos con cera o hasta dañar el tímpano.

  • No se preocupe: ni los dedos ni los tapones de oídos pueden empujar los tubos ni jalarlos hacia afuera.

 

 
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